Este Blog nace de una necesidad personal (Y hago la aclaración; “personal”, puesto que tal vez muchos no compartan mi opinión) de expresar una sensación en un punto de mi vida.
Encontrar un punto de equilibrio es muy difícil en estos días. Creo tener la clave de poder alcanzar la paz interior, el problema es llevarlo a cabo. Es como un sinnúmero de recetas que uno lee y que al parecer son fáciles de preparar, pero cuando ya andas cocinando, le sacas la madre a quien en televisión lo realizó y se veía muy seguramente diferente a como se ve el platillo que con mucha dedicación estás realizando.
Sí, estoy totalmente convencido que a veces la vida es sarcástica. Es como sí Dios se tomara una pausa en el camino para hacernos una broma y luego dijera; “bueno, ahora sí a seguir trabajando”…
No sé por qué la renuencia a aceptar la paz interior, o por qué el deseo inconsciente de echar a perder la receta. Puede ser que aceptar la paz interior en nuestras vidas es también rechazar el caos y las “especias” de este gran plato llamado vida. Porque seamos sinceros, aunque la paz interior sea un platillo suave y ligero, muchas veces es desabrido o falto de emociones, y a muchos de nosotros nos encanta el show.
Hubo un punto de mi vida en donde me cuestioné y me dije; “buscar la paz interior es seguir la vida del sabio, es entrar en comunión con la naturaleza y la armonía de este universo, pero al mismo tiempo, es quitarle el caos y un sinnúmero de vivencias enriquecedoras para mi experiencia en este corto camino como la existencia conocida como Alejandro”. Así que decidí continuar mi amistad con el caos, y disfrutar de lo que este trae para gozarme un poco más mi vida y comprender un poco más a mi prójimo, ya que el que predica pero nunca ha comido de lo que el otro come, es como el que enseña sobre vinos pero nunca en la vida ha tomado uno…
Ahora bien, hablemos sobre el secreto de la paz interior…
Realmente el secreto no es secreto, sería secreto si nadie hablara de él, pero en todas partes está, para mi, la esencia de la paz interior, es simplemente seguir una serie de pautas en la propia vida y con relación al otro:
- Vive tu vida, no la de los otros: Es decir, deja el chisme y enfócate a tu desarrollo personal!! Que si el otro hizo, que si el otro no hizo… “Es muy fácil ver la paja en el ojo ajeno que en el propio”, muchas veces uno se oculta tras el placer del chisme, simplemente porque la vida es plana, sin emociones, y mientras que las personas chismosean, al parecer el otro puede estar gozando mucho más que el que simplemente se enfoca a hablar a las espaldas. Este punto es difícil de superar, especialmente porque nuestra cultura es en gran parte de majaderos, y desde pequeños se nos ha enseñado a disfrutar de los jugosos y sabrosos chismes, sino veamos nuestras telenovelas, desde allí se empieza…
- Auto-conócete!: Cada cuánto nos dedicamos tiempo a nosotros mismos? A realizar pautas en nuestras vidas y reevaluar nuestros proyectos a corto, largo y mediano plazo?; A dedicarnos aunque sea 5 minutos a consentirnos? Benditos sean los que hayan dado con una respuesta afirmativa, ya por lo menos tienen un punto a favor!. Pero más que darnos placer, es también conocer el por qué de nuestros miedos, el por qué de nuestras ambiciones, el por qué de nuestros deseos, lujurias, pasiones, iras, alegrías, tristezas, depresiones, embotellamientos, bloqueos, en fin, el por qué de nuestro actuar, lo cual realmente no es tan fácil como aparenta ser, además que el camino al auto-conocimiento está lleno de oscuridad y muchas veces de cosas que nosotros no queremos reconocer.
- Acéptate!: Esto no quiere decir que caigamos en la autocomplacencia y que sí estas gordo, enfermo y con problemas, te des una palmadita y te digas; “Soy así, y estoy feliz”… No! En definitiva, debe quedar espacio para el cambio, es decir, sí, soy así, pero deseo ser mejor, y sin caer al otro extremo de la autoflagelación, que en este ejemplo podría alguien perfectamente caer en la anorexia o bulimia. El auto-conocimiento te lleva a darte cuenta de cosas ocultas que para la moral de la sociedad puede ser tabú, pero que en realidad son cosas totalmente normales y parte de nuestra esencia, y es en ese momento donde uno debe aceptarse tal cual es, pero que si existe un deseo del cambio, generar un plan de acción serio que venga desde un deseo real.
- Aprende a escuchar!: “Dos oídos y una boca!!” Como dicen por ahí, Dios nos lo dio de esa manera para escuchar el doble del tiempo del que uno habla!! Cosa que para algunas personas es un poco difícil, especialmente cuando es de hablar de si mismo, y que conectado al primer punto, trae muchos problemas. Escuchar nos hace sabios, comprender lo que realmente estamos escuchando (es decir, no oír por oír) nos hace aprender el cómo piensan los demás y nos da una percepción adicional que nos permite comprender y aceptar a los otros tal y cual son, lo cual también ayuda al punto número uno. A lo largo de mi vida he puesto personalmente este punto más o menos en práctica, y aunque me cuesta mucho en algunos momentos el callar y dejar de hablar de mi, he aprendido a escuchar a los otros y comprender el modo de actuar de cada uno de ellos, no esperando más de lo que realmente sé que muy probablemente no van a poder cumplir, pero aún así, valorándolos por lo que son (O simplemente alejándome si realmente lo que tienen para ofrecer no contribuye en mi vida).
- Dime con quién andas y te diré quién eres…: “Porque el que con niños duerme, amanece mojado”!! Y así es, y lamentablemente es algo que se nos dificulta y es el alejarnos de personas que constantemente están atrayendo el caos, las malas energías y los problemas, o a poco nunca hemos conocido a una persona que siempre está con problemas, quejas constantes y medio mundo le odia? El problema con esto es que por los principios de las redes sociales y de la atracción, nosotros entramos en ese punto gravitacional de problemas y algo se nos pega. Lo más sano es alejarnos de estos focos de impases, pero hay diferentes situaciones que nos inhiben a alejarnos, entre ellas el síndrome de Superman, donde somos felices por ayudar y salvar a esa persona; otro punto es que estas personas nos trae alegría a nuestras vidas, porque es así, siempre llegan cargados de “chocoaventuras” lo cual nos alegra el momento; y por último, porque somos incapaces de decir que no, y simplemente no somos capaces de alejarnos, puede ser por dependencia, como por cualquier otra razón que nos damos para justificar nuestra estadía.
- Rodéate de cosas positivas!!: La ley de atracción, así de sencillo, busca las cosas positivas; cambia la forma de expresarte, disfruta de lo que te gusta, y aprende a disfrutar de las cosas pequeñas y simples como lo son un atardecer o el sabor de un café en las mañanas. Muchas veces nos llenamos de cosas negativas; “no puedo”, “no me lo merezco”, “no soy tan bueno”… Mentiras que nos llenan de un terrible sentimiento de ansiedad y oscuridad y nos aparta de esa verdadera paz interna. Comencemos a cambiar nuestra forma de hablar, y en vez de focalizarnos en lo malo, comencemos a ver las oportunidades atrás de ello!!
- El desprendimiento!!: Cual digna expresión de un sabio monje, el desprendimiento hacia lo que no nos sirve es una de las claves esenciales para este paso. Muchas veces con el paso de nuestras vidas, nos aferramos a cosas que realmente no nos son de utilidad, ya sea de cosas físicas como de cosas mentales, pero que por X o Y razón, no somos capaces de desecharlas o dejarlas ir… Hago referencia desde el jean casi dañado que tenemos en nuestros clósets, como de la ira y rencor a ese ser que nos quitó una novia o novio. Y es que hay sentimientos que no valen la pena tener, como lo es la ira, el rencor, la tristeza, pero que su solución realmente es difícil de alcanzar, como lo es el perdón, y que por el contrario, la venganza es mucho más fácil de tomar, y da un fresquito!!… Pero este tipo de situaciones lo que nos generan son muchas más cadenas que nos atan a un pasado y que no nos dejan avanzar a un futuro. El desprendimiento a los bienes materiales y emocionales es clave fundamental de la paz interna.
Ahora, aplicar cada una de estas claves nos quita muchas de las cosas de las cuales disfrutamos día a día, como lo es el arte de “despellejar” a alguien, o lo que comúnmente llaman chisme; el arte de echarle la culpa de nuestros males a las demás personas; el arte de disfrutar con el mal ajeno, y el arte de generar lástima en los otros… Porque realmente todo lo anterior, es un arte!!
Ahora bien, está en cada uno de nosotros decidir si nos comemos nuestro arroz con bastantes especias, salsas y picante, o si lo dejamos sencillo y que no nos haga daño al colon.
