jueves, 9 de mayo de 2013

Sobre el ejercicio del “Face to face”

En febrero del 2013, Yahoo anunció a sus empleados que la era del trabajo virtual se había acabado para la mayoría de ellos. Y es que la mayoría de sus empleados trabajaban desde casa.

Pero en una era virtual, donde la consecución de logros y al alcance de la conectividad ha alcanzado niveles altos, donde los seres humanos están siempre en contacto con los otros y casi se hace innecesario desplazarse hasta el lugar de trabajo pudiendo laborar desde la comodidad del hogar, ¿por qué éste tipo de decisiones?.

El problema que realmente aqueja, y que hasta cierto punto varias compañías se han percatado de ello, es que con el avance de la tecnología, también ha aumentado la despersonalización del contacto humano. muchas personas prefieren estar conectadas a sus dispositivos móviles que sostener una conversación con sus compañeros, lo cual al mismo tiempo, genera un GAP entre lo que se vive y lo que se podría llegar a experimentar, y donde la experiencia va de la mano con el aprendizaje.

Estudios han demostrado que los espacios de interacción cara a cara aumentan la productividad y efectividad dentro de un equipo de trabajo. Un ejemplo de éste tipo de estudios es “Essays on social networks and information worker productivity” de Lynn Wo, el cual aporta información importante de cómo las redes sociales, entendidas no solo como los espacios creados en internet, sino como la interacciones reales entre individuos, son capaces de potencializar la creatividad y la solución de problemas organizacionales.

Y es que precisamente es en muchos espacios informales de interacción donde las mejores ideas nacen, y son esos precisos espacios los que se estaban perdiendo en el momento en que los trabajadores realizaban sus tareas desde casa.

Una metodología de trabajar en casa puede ser útil para empresas donde se necesita que sus empleados sean autómatas, y desempeñen tareas repetitivas que no necesitan ser mejoradas. Pero empresas que deseen crecer y desarrollarse, necesitan brindar espacios de incubación de ideas, donde sus miembros interactúen y expongan sus inquietudes, y que además, sus compañeros puedan retroalimentarlos en un sistema peer to peer.

Algo que dentro de mi experiencia he aprendido, es que el incentivar a los empleados a identificarse con una empresa y sentir que son parte de algo más, hasta tal punto de sentirse dentro de una familia, activa en ellos un impulso primario de protección, donde dan su máximo esfuerzo para el beneficio de su “clan”.

Obviamente, el simple hecho de traer a todos los empleados a trabajar y reunirlos en un espacio físico común no es una estrategia que deba implementarse sola. muchas compañías entre ellas Yahoo, IBM, Google, han decidido implementar también estrategias de modificación del espacio de trabajo, donde sea este mucho más “friendly”, y donde ellos disfruten su estadía, habilitando espacios de interacción como cafeterías, dándoles comida gratis cuando lo deseen, adecuando el espacio físico de una manera más limpia, permitiéndoles apropiarse de una política de vestuario más flexible y generando actividades lúdicas inesperadas que les permita “out the box”, salir de la caja, de su zona de confort, y romper la rutina.

He leído y escuchado casos que para muchos podrían ser extremos, como por ejemplo, que empleados van en pijama a sus puntos de trabajo, o donde se instalan parque de diversiones fuera de la oficina y el día se da para divertirse. Obviamente para muchas empresas Colombianas, los presupuestos no darían para contratar un saltarín para sus empleados, o para muchos, sería mal visto que el ejecutivo llegase con su pijama de pokemon, pero si se podría pensar estrategias mucho más accesibles y amistosas dentro de nuestro contexto.

La estrategia que ahora se está apuntando, es que trabajar no sea algo tedioso, sino algo divertido, algo que genere pasión y que sus empleados además de adorar, defiendan a capa y espada en todo momento. Está de moda que sus empleados sean los mayores fans de la empresa donde laboren. Así pues, mejorando los espacios de trabajo, eliminando barreras del aprendizaje organizacional, potencializando los espacios de interacción y planteando políticas más amigables, se puede aumentar una fidelización de uno de los clientes más importantes de una empresa; sus trabajadores, que a su vez se ve reflejado en las estadísticas de productividad e innovación.

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Entre la militancia y el cambio

Hace unos días participé en el Festival Nacional de la Juventud en Cartagena de Indias, y fue una experiencia muy enriquecedora que me puso a pensar sobre diferentes temas muy interesantes.

Entre los temas del Festival, había un espacio que me causó mucha curiosidad y al cual me aventuré a ir, este trataba sobre “Diversidad, incidencia e inclusión social”. Tenía mucha expectativa sobre lo que iban a hablar. El tema rodó sobre LGTBI, afro-descendencia y mujer, en donde cada uno de los ponentes habló sobre su experiencia, estadísticas y casos de intolerancia.

Pero varias cosas me llamaron la atención en particular, entre ellas una crítica que hacía el líder de un colectivo LGTB (Sí, LGTB ya que no representaban a la I por no conocer a nadie intersexual) sobre la no militancia de muchos miembros de la comunidad LGTBI, así mismo, el centro del discurso de todos los ponentes defendiendo su posición de minoría.

Al escuchar todo esto confirmé algo sobre mi mismo, y es que definitivamente soy anti militante, y más que eso, soy anti pro leyes a favor de cualquier minoría! Quería gritarlo abiertamente y sentir las miradas inquisidoras que toda la multitud que había en ese recinto, porque hasta cierto punto me cuestioné acerca de que si seré demasiado rígido con mis dogmas o si tendré adeptos. Pero es cierto, y más al escuchar otra afirmación del primer ponente la cual decía que “me he dado cuenta que las causas comunes no existen, realmente lo que existen son inconformidades individuales que juntas generan la ilusión de luchar por una causa en común”, así mismo continuaba el ponente, “hay personas que no se sienten identificados con la causa y por eso no salen a marchar”. Pero la situación es precisamente esa, el entrar en el juego de las inconformidades individuales esperando que sea una inconformidad del común y que además de eso, todos se sientan identificados y salgan a marchar o a luchar por esa “causa en común”.

Cuando una minoría sale a luchar “por sus derechos” me parece un acto de legitimación de la exclusión que sienten, ya que es un acto en sí mismo de exclusión. Es un acto que reafirma que son diferentes a los otros a pesar de buscar una “igualdad”, es decir, ¿cómo exigir ser tratados bajo el principio de igualdad si solo exigen “derechos específicos”?.

Una militancia real es aquella que debe buscar que TODO ser humano sea tratado de forma justa y que deba tener los mismos derechos y deberes a los demás, sin importar raza, edad, género, orientación sexual o condición física. Una militancia real debe buscar que TODO acto de intolerancia y discriminación debe estar penalizado, no solo los actos de agresión contra las mujeres, o contra la comunidad LGTBI, o contra los afro-descendientes, o contra las personas que padecen de una enfermedad o una deficiencia física.

Sí realmente lo que estos grupos buscan que la constitución política de Colombia sea una carta democrática e incluyente, deberían unirse y eliminar toda etiqueta social. Que dentro de la carta magna no hayan especificaciones de “solo sí” que favorezcan a un grupo, sino que sean párrafos abiertos que abarquen a todas las personas.

La carta magna debe velar por LA IGUALDAD, LA NO DISCRIMINACIÓN y EL TRATO JUSTO de TODO aquel que habite nuestro país y no se debería que especificar quiénes se incluyen, ya que se debe dar por sentado que incluyen a todos.

TODOS deben tener derecho a un salario justo y que correspondan a sus competencias y habilidades, no que el salario dependa de si es hombre blanco de edad y sexualidad específica y que por ser mujer afro descendiente de una edad y una sexualidad diferente a la del promedio y con una incapacidad física entonces su sueldo será ¿¿qué??, ¿50% menos que el del primer ejemplo?.

TODOS  deberían poder casarse y tener los mismos derechos dentro de su "sociedad marital", ya sea mujer aria con hombre afro-descendiente, mujer de buenos ingresos con hombre con bajos ingresos, hombre con hombre, mujer con mujer, persona con deficiencia física con persona con una salud formidable y cualquier tipo de combinación que se le pueda ocurrir. Deberíamos celebrar el amor sobre cualquier diferencia ideológica individual, ya que realmente es el amor lo que construye familia y comunidad.

Las barreras deben comenzar a eliminarse desde nosotros mismos, desde las propias auto-etiquetas que nos auto-imponemos, desde las especificaciones y apellidos en las leyes, desde nuestras ganas de ser diferentes y aprovecharnos de esa diferencia. Todos somos iguales y todos deberíamos tener las mismas oportunidades que las demás personas. Sí bien es cierto, hay veces donde necesitamos que las leyes nos lo recuerden, como el caso de la reglamentación de las rampas o las zonas de acceso para personas en silla de ruedas o ciegos, creo que debemos avanzar y comenzar a pensar REALMENTE en una sociedad incluyente, donde las diferencias no sean extrañas sino algo común y que disfrutemos precisamente de la diversidad que cada una de ellas nos otorga en nuestra vida y en nuestra propia existencia.
 Diversidad

sábado, 11 de febrero de 2012

El equilibrio

En el Kybalión se exponen varios principios de la alquimia, entre ellos el de correspondencia que dice “Como es arriba, es abajo; como es abajo, es arriba. Afirma que este principio se manifiesta en los tres Grandes Planos: El Físico, El Mental y El Espiritual”, es decir, todo tiene un opuesto que equilibra la balanza del universo.

Éste principio es una de las bases que rigen los modelos de urbanidad o las bases de la interacción humana de forma armónica. “El dar para recibir” y el “no le hagas a los otros lo que no quieras que te hagan a ti” entran en éste principio. Éste tema también lo he tocado anteriormente, pero en ésta oportunidad quiero relacionarlo específicamente con nuestras relaciones interpersonales.

Es de gusto particular el integrar éste principio a mis relaciones con todo el mundo, así, solo puedo esperar y exigir lo que he dado, es decir, si a una persona no le he dedicado tiempo y no he estado en los momentos críticos de su vida, no puedo exigirle que esté en los míos, por el contrario, si he dedicado gran parte de mi tiempo a esa relación, esperaré lo mismo dela otra persona.

Muchos creen que los otros tienen la obligación de actuar de cierta forma por el simple hecho de tener una relación de amistad, aún sin ver que el actuar no ha sido equivalente a lo requerido, y se molestan por no recibir el apoyo deseado.

Lo que hay que entender en éste punto, es que nadie está obligado a ejecutar una acción que no esté alineada a sus principios morales y éticos, pero si llegado el caso se llega a exigir, uno debe estar dispuesto a asumir las consecuencias de los actos, ya que en éste mundo “Toda causa tiene su efecto; todo efecto tiene su causa; todo sucede de acuerdo a la ley; la suerte o azar no es más que el nombre que se le da a la ley no reconocida; hay muchos planos de causalidad, pero nada escapa a la Ley. El Kybalión”. Al exigir y cumplirse la exigencia se acepta que el otro puede pedir algo con el mismo valor a lo exigido, el exigir es inherentemente un permiso concedido al otro de realizar la misma acción equivalente, ya que no se puede esperar a que una acción en éste mundo no traiga un efecto ni que traiga una equivalencia.

Si deseas que las personas te amen, ámate primero a ti mismo y luego a los otros, si quieres que los otros te amen por encima de muchas cosas, ámalos primero por encima de otras cosas. Si quieres ser feliz, ayuda a los otros a ser felices, claro, sin pasar por tu propia felicidad, porque como en todos los casos, los excesos también son perjudiciales tanto como la ausencia de algo. Es malo el exceso de amor porque puedes malcriar a alguien, como la ausencia de él, lo cual puedes generar terribles cicatrices.

Éste principio evoca la justicia, la equidad, el respeto, la tolerancia y el amor.

Nosotros somos parte de un sistema social generado a partir de los “espejos sociales”, en donde nuestros deseos son proyectados a través de los otros y son saciados al mismo tiempo utilizando al Otro como herramienta. El otro no es nada sin el yo, el otro se vuelve un Otro en la medida en que el Yo lo reconoce y deposita en él una carga afectiva que moldea y transforma a conveniencia. Así, para nosotros poder sanar nuestras relaciones sociales, primero debemos eliminar nuestros demonios internos, lo que llevará a cambiar nuestra percepción del mundo.

Así, para que los otros cambien, yo primero debo cambiar (principio de correspondencia y causa y efecto), yo debo estar dispuesto a cambiar algo de mi, a perder algo de mi que compensará con el mismo valor lo que quiero. Es por eso que si quieres dejar algún vicio, lo cual es de gran placer para ti, debes sacrificar algo de igual valor, es decir, el placer de hacerlo, pero obtendrás algo bueno e igual de preciado.

Es importante tener éste principio en mente en todas nuestras relaciones, de ésta manera, no cometeremos el error de agredir o pasar por encima del otro sin razón aparente y luego exigir una buena actitud. Aplicar éste principio en todas nuestras esferas sociales, traerá consigo un cambio radical en el ambiente y en el clima de nuestras relaciones.

Cuarto_Chakra-anahata

domingo, 11 de diciembre de 2011

Sobre la privacidad digital

En este mundo cada vez vamos más rápido, y entre más pasa el tiempo, nuevas formas de comunicación se van desarrollando con el fin de facilitar nuestras vidas. Pero lo cierto es, que aún nos encontramos en una fase de transición, es decir, hasta hace unos años el poder comunicarse con alguien fuera de la misma ciudad era muy complicado, es más, comunicarse con alguien que no estuviese en su casa y de carácter urgente era todo un desafío, a diferencia de ahora en donde es casi imposible estar desconectado del mundo exterior, y cuando se logra, se es excluido y visto como un bicho raro de la sociedad.

Creo que estamos en un proceso de transición, porque a pesar de tener las herramientas suficientes para mejorar la conectividad, creo que aún no las hemos asimilado a nuestra cotidianidad, y aún cometemos errores al momento de expresar “al mundo” lo que nosotros queremos. Y vemos esto reflejado en las miles de historias de personas despedidas de sus puestos de trabajo porque el jefe leyó en su red social que esa persona hablaba mal de él/ella, o de los cientos de casos de divorcio motivados porque el conyugue encontró evidencia de infidelidad en algún post dejado a la deriva. Casos como los anteriores hay miles y en diferentes contextos, pero bajo la misma modalidad, y es que aún no somos conscientes de cómo manejar la información que queremos transmitir, y más aún, a quiénes se la queremos transmitir.

Si bien es cierto, es maravilloso compartir nuestras vidas con nuestros seres queridos, y hay cosas que queremos gritarlas al mundo, pero lo cierto es, que hay veces que al mundo no le interesa, y otras en donde el mundo no debería enterarse de ello.

Varias de las redes sociales se han dado cuenta de esto, y han querido buscar la manera de contribuir a ello, por lo tanto han incluido dentro de sus herramientas, posibilidades de personalización de las publicaciones, permitiendo focalizar a un grupo especifico esta información, evitando casos de escarnio público.

Pero aún con estas herramientas, las personas les falta como dije en un inicio, asimilarlas en la vida cotidiana y ponerlas en práctica. Herramientas como los círculos en G+, las listas de Facebook, los DM de Twitter entre otros, aún llegan a ser ajenos para sus usuarios,y las personas siguen posteando para el mundo, sin ser conscientes de cómo esto correlaciona con su imagen pública. Es decir, no es necesario que los padres sepan que su hijo se embriagó y vomitó en una fiesta, o que el jefe sepa que no le cae bien a su empleado, o que X está saliendo con Y y Y es pareja de M…

Creo que es tiempo que comencemos a ser más conscientes de nuestra información, y comencemos a diferenciar nuestras redes de contactos, y que no es lo mismo compartir un chisme con nuestro mejor amig@ que con nuestro compañer@ de trabajo, diferenciando así nuestra vida personal de la laboral. Y es que es cierto que uno desea tener a sus compañeros de trabajo por ejemplo en Facebook, y que un rechazo de una petición de amistad es una afrenta pública contra el otro, aunque en ciertos países la aceptación de personas dentro de sus redes sociales virtuales es de muchos más filtros que por ejemplo en américa, pero el diferenciar los espacios es algo muy importante si se desea tener un ambiente armonioso de trabajo, o no perder una amistad.

Para poder avanzar a este nivel, lo primero que se tiene que hacer es saber quiénes son amigos, conocidos, compañeros de trabajo, compañeros de estudio, en fin, categorizar a nuestras redes sociales y darles propiedades, de tal forma que podamos administrar de manera correcta nuestra información, y por consiguiente no molestemos a los otros, y sí enviemos la información adecuada al público correcto. En la medida en que diferenciemos nuestras relaciones interpersonales, y sepamos que es muy diferente el trato que se le debe dar a nuestro distintos círculos, nuestra marca personal mejorará más de un 100%.

Y aunque ustedes crean que esto puede ser un poco drástico, estudios han demostrado que muchas compañías en sus procesos de selección, utilizan las redes sociales como un filtro. Personalmente me han sucedido casos donde al buscar a alguien en internet, me he enterado de mucho más de lo que habría querido saber de esa persona.

Por último, esto también ayudará a entablar mejores relaciones con su entorno, asegurándose que la información correcta le llega a la persona idónea, y no que le está llenando de basura el perfil de su amigo, además de por Dios, no a todos les interesará que hizo usted el verano pasado…!!

domingo, 15 de mayo de 2011

La paz interior

Este Blog nace de una necesidad personal (Y hago la aclaración; “personal”, puesto que tal vez muchos no compartan mi opinión) de expresar una sensación en un punto de mi vida.

Encontrar un punto de equilibrio es muy difícil en estos días. Creo tener la clave de poder alcanzar la paz interior, el problema es llevarlo a cabo.  Es como un sinnúmero de recetas que uno lee y que al parecer son fáciles de preparar, pero cuando ya andas cocinando, le sacas la madre a quien en televisión lo realizó y se veía muy seguramente diferente a como se ve el platillo que con mucha dedicación estás realizando.

Sí, estoy totalmente convencido que a veces la vida es sarcástica. Es como sí Dios se tomara una pausa en el camino para hacernos una broma y luego dijera; “bueno, ahora sí a seguir trabajando”…

No sé por qué la renuencia a aceptar la paz interior, o por qué el deseo inconsciente de echar a perder la receta. Puede ser que aceptar la paz interior en nuestras vidas es también rechazar el caos y las “especias” de este gran plato llamado vida. Porque seamos sinceros, aunque la paz interior sea un platillo suave y ligero, muchas veces es desabrido o falto de emociones, y a muchos de nosotros nos encanta el show.

Hubo un punto de mi vida en donde me cuestioné y me dije; “buscar la paz interior es seguir la vida del sabio, es entrar en comunión con la naturaleza y la armonía de este universo, pero al mismo tiempo, es quitarle el caos y un sinnúmero de vivencias enriquecedoras para mi experiencia en este corto camino como la existencia conocida como Alejandro”. Así que decidí continuar mi amistad con el caos, y disfrutar de lo que este trae para gozarme un poco más mi vida y comprender un poco más a mi prójimo, ya que el que predica pero nunca ha comido de lo que el otro come, es como el que enseña sobre vinos pero nunca en la vida ha tomado uno…

Ahora bien, hablemos sobre el secreto de la paz interior…

Realmente el secreto no es secreto, sería secreto si nadie hablara de él, pero en todas partes está, para mi, la esencia de la paz interior, es simplemente seguir una serie de pautas en la propia vida y con relación al otro:

  1. Vive tu vida, no la de los otros: Es decir, deja el chisme y enfócate a tu desarrollo personal!! Que si el otro hizo, que si el otro no hizo… “Es muy fácil ver la paja en el ojo ajeno que en el propio”, muchas veces uno se oculta tras el placer del chisme, simplemente porque la vida es plana, sin emociones, y mientras que las personas chismosean, al parecer el otro puede estar gozando mucho más que el que simplemente se enfoca a hablar a las espaldas. Este punto es difícil de superar, especialmente porque nuestra cultura es en gran parte de majaderos, y desde pequeños se nos ha enseñado a disfrutar de los jugosos y sabrosos chismes, sino veamos nuestras telenovelas, desde allí se empieza…
  2. Auto-conócete!: Cada cuánto nos dedicamos tiempo a nosotros mismos? A realizar pautas en nuestras vidas y reevaluar nuestros proyectos a corto, largo y mediano plazo?; A dedicarnos aunque sea 5 minutos a consentirnos? Benditos sean los que hayan dado con una respuesta afirmativa, ya por lo menos tienen un punto a favor!. Pero más que darnos placer, es también conocer el por qué de nuestros miedos, el por qué de nuestras ambiciones, el por qué de nuestros deseos, lujurias, pasiones, iras, alegrías, tristezas, depresiones, embotellamientos, bloqueos, en fin, el por qué de nuestro actuar, lo cual realmente no es tan fácil como aparenta ser, además que el camino al auto-conocimiento está lleno de oscuridad y muchas veces de cosas que nosotros no queremos reconocer.
  3. Acéptate!: Esto no quiere decir que caigamos en la autocomplacencia y que sí estas gordo, enfermo y con problemas, te des una palmadita y te digas; “Soy así, y estoy feliz”… No! En definitiva, debe quedar espacio para el cambio, es decir, sí, soy así, pero deseo ser mejor, y sin caer al otro extremo de la autoflagelación, que en este ejemplo podría alguien perfectamente caer en la anorexia o bulimia. El auto-conocimiento te lleva a darte cuenta de cosas ocultas que para la moral de la sociedad puede ser tabú, pero que en realidad son cosas totalmente normales y parte de nuestra esencia, y es en ese momento donde uno debe aceptarse tal cual es, pero que si existe un deseo del cambio, generar un plan de acción serio que venga desde un deseo real.
  4. Aprende a escuchar!: “Dos oídos y una boca!!” Como dicen por ahí, Dios nos lo dio de esa manera para escuchar el doble del tiempo del que uno habla!! Cosa que para algunas personas es un poco difícil, especialmente cuando es de hablar de si mismo, y que conectado al primer punto, trae muchos problemas. Escuchar nos hace sabios, comprender lo que realmente estamos escuchando (es decir, no oír por oír) nos hace aprender el cómo piensan los demás y nos da una percepción adicional que nos permite comprender y aceptar a los otros tal y cual son, lo cual también ayuda al punto número uno. A lo largo de mi vida he puesto personalmente este punto más o menos en práctica, y aunque me cuesta mucho en algunos momentos el callar y dejar de hablar de mi, he aprendido a escuchar a los otros y comprender el modo de actuar de cada uno de ellos, no esperando más de lo que realmente sé que muy probablemente no van a poder cumplir, pero aún así, valorándolos por lo que son (O simplemente alejándome si realmente lo que tienen para ofrecer no contribuye en mi vida).
  5. Dime con quién andas y te diré quién eres…: “Porque el que con niños duerme, amanece mojado”!! Y así es, y lamentablemente es algo que se nos dificulta y es el alejarnos de personas que constantemente están atrayendo el caos, las malas energías y los problemas, o a poco nunca hemos conocido a una persona que siempre está con problemas, quejas constantes y medio mundo le odia? El problema con esto es que por los principios de las redes sociales y de la atracción, nosotros entramos en ese punto gravitacional de problemas y algo se nos pega. Lo más sano es alejarnos de estos focos de impases, pero hay diferentes situaciones que nos inhiben a alejarnos, entre ellas el síndrome de Superman, donde somos felices por ayudar y salvar a esa persona; otro punto es que estas personas nos trae alegría a nuestras vidas, porque es así, siempre llegan cargados de “chocoaventuras” lo cual nos alegra el momento; y por último, porque somos incapaces de decir que no, y simplemente no somos capaces de alejarnos, puede ser por dependencia, como por cualquier otra razón que nos damos para justificar nuestra estadía.
  6. Rodéate de cosas positivas!!: La ley de atracción, así de sencillo, busca las cosas positivas; cambia la forma de expresarte, disfruta de lo que te gusta, y aprende a disfrutar de las cosas pequeñas y simples como lo son un atardecer o el sabor de un café en las mañanas. Muchas veces nos llenamos de cosas negativas; “no puedo”, “no me lo merezco”, “no soy tan bueno”… Mentiras que nos llenan de un terrible sentimiento de ansiedad y oscuridad y nos aparta de esa verdadera paz interna. Comencemos a cambiar nuestra forma de hablar, y en vez de focalizarnos en lo malo, comencemos a ver las oportunidades atrás de ello!!
  7. El desprendimiento!!: Cual digna expresión de un sabio monje, el desprendimiento hacia lo que no nos sirve es una de las claves esenciales para este paso. Muchas veces con el paso de nuestras vidas, nos aferramos a cosas que realmente no nos son de utilidad, ya sea de cosas físicas como de cosas mentales, pero que por X o Y razón, no somos capaces de desecharlas o dejarlas ir… Hago referencia desde el jean casi dañado que tenemos en nuestros clósets, como de la ira y rencor a ese ser que nos quitó una novia o novio. Y es que hay sentimientos que no valen la pena tener, como lo es la ira, el rencor, la tristeza, pero que su solución realmente es difícil de alcanzar, como lo es el perdón, y que por el contrario, la venganza es mucho más fácil de tomar, y da un fresquito!!… Pero este tipo de situaciones lo que nos generan son muchas más cadenas que nos atan a un pasado y que no nos dejan avanzar a un futuro. El desprendimiento a los bienes materiales y emocionales es clave fundamental de la paz interna.

Ahora, aplicar cada una de estas claves nos quita muchas de las cosas de las cuales disfrutamos día a día, como lo es el arte de “despellejar” a alguien, o lo que comúnmente llaman chisme; el arte de echarle la culpa de nuestros males a las demás personas; el arte de disfrutar con el mal ajeno, y el arte de generar lástima en los otros… Porque realmente todo lo anterior, es un arte!!

Ahora bien, está en cada uno de nosotros decidir si nos comemos nuestro arroz con bastantes especias, salsas y picante, o si lo dejamos sencillo y que no nos haga daño al colon.

domingo, 8 de mayo de 2011

Blanco, negro ó gris?

Encontrar el centro de las cosas es bastante difícil, es decir: Hay personas que buscan en su vida que todo sea blanco y negro, esto con el fin de identificar con mayor facilidad lo “bueno” y lo “malo”, hay otras que se pierden en los todos grises y muchas veces no saben a dónde van.

Intentar siempre buscar que la vida sea bicolor genera mucho estrés, especialmente en momentos donde la línea de separación no se distingue muy bien y entran los dilemas éticos y morales, complicando cada vez más las cosas. El dualismo facilita algunas cosas, como por ejemplo, algunas tomas de decisiones y “la limpieza de nuestras manos” porque no hay nada más fácil que lavarnos las manos, cuando todo está claro, pero la dualidad nos evita percibir ciertas oportunidades o realidades.

La especificación de procesos, la delimitación de fechas límites de entrega de tareas, el desarrollo de roles y la tipificación en papel de estos mismos, buscan precisamente evitar que quede en el aire muchas situaciones que se nos pueden escapar o que las personas simplemente se quieren deshacer de sus responsabilidades, con esta especificación de los hechos, evitamos estos espacios y los puntos medios. El problema viene cuando aparecen situaciones que no se tenían planeadas, o cuando aparecen situaciones  atípicas, es en esos momentos donde el estar todo tan demarcado llega a ser un problema, ya que las personas no asumen la responsabilidad (algunas veces por real desconocimiento de cómo resolver la situación, y otras veces simplemente porque se han acostumbrado a realizar solo lo que está dentro de su rol), y se termina no dando una solución oportuna y pertinente que posteriormente puede convertirse en un problema organizacional.

La solución es ser flexibles y proactivos, el problema de la flexibilidad  es precisamente identificar el limite de esta.

Algunos equipos asumen como filosofía la flexibilidad, lo cual le brinda tranquilidad al equipo y un ambiente mucho más agradable. El estar rodeado de un ambiente donde se permita dar ideas, replantear procesos, y más aún, no enfocarse en los problemas sino en las acciones a tomar, permite que los sujetos disfruten más de su trabajo. El problema viene cuando la flexibilidad sobre pasa los limites y se confunde con la procastinación. Cuando la flexibilidad pierde sus limites, puede generar desgaste en los miembros de la organización, desorden y se puede llegar a la cultura de la reacción.

Ahora, encontrar un punto de equilibrio entre ser lo suficientemente organizados y tener los procesos claros para no dejar cabida a puntos grises, pero al mismo tiempo, ser lo suficientemente flexibles para promover un ambiente de adaptabilidad es complicado, en especial, cuando no se tiene clara la meta, y simplemente se les exige a las personas rigidez o flexibilidad al momento de reaccionar a algún hecho, es decir, exigir flexibilidad o rigidez con una visión retroactiva más no proactiva, generando mensajes cruzados que pueden llevar a la confusión de los miembros del equipo.

La clave personalmente, creo que debe ser la claridad de las metas y un plan de acción claro e integrado con el equipo. Hacer al equipo participe de las decisiones y tratar de prevenir problemas a través de ejercicios de planeación y de realidad simulada. Esto permitirá que los miembros adquieran una mayor consciencia de las metas y puedan dar mejores soluciones a posibles problemáticas o sucesos inesperados.

lunes, 2 de mayo de 2011

Acerca de la vida

Cada uno de nosotros posee una forma de concebir la vida de una manera propia y particular, todo a partir de nuestras propias experiencias y relaciones, lo cual esta semana me ha llevado a reflexionar acerca de mi propia visión cosmogónica del mundo.

Personalmente creo que hay tres principios que rigen nuestra vida; El principio del deseo; El principio de la reciprocidad o equivalencia; El principio del orden.

Estos tres principios son el resultado de la forma como administramos nuestra energía y cómo nuestra frecuencia molecular interactúa.

Personalmente creo que el ser humano es solo el reflejo de la interacción de moléculas y su resultado físico es el resultado de la frecuencia en que estas interactúan. Cada ser humano es diferente precisamente por esta interacción molecular, y esta frecuencia generada impacta no solo en todo lo que conforma el cuerpo, sino en todo su ambiente. Sería algo como el efecto de acción-reacción, toda acción generada a nivel molecular genera una reacción en su entorno y en moléculas cercanas.

Esta frecuencia generada en sí por las partículas que conforma nuestro sistema, son las encargadas de generar energía. El ser humano es capaz de generar una frecuencia que integra un sinnúmero de moléculas que unidas conforman nuestro cuerpo físico. Esta capacidad de generar esta frecuencia también nos da el poder de controlar nuestro entorno y es la base a los tres principios de los que hablé anteriormente, así, el primer principio “el del deseo”, es esta fuerza que integra, impulsa y mueve todo nuestro actuar. Desde que las dos células base se unieron en nuestra concepción, “el deseo de” es impartido en nosotros, en un principio el deseo de nuestros padres, y que posteriormente se convertirá en “el deseo propio” a través de la introyección e internalización.

El ser humano parte de un deseo externo que evoluciona y da una nueva vida, un nuevo conjunto de moléculas vibrantes que se van configurando hasta tomar una figura humanoide y posteriormente en un ser viviente, en un principio, un animal.

Este “animal” será cubierto por los deseos de sus padres que estarán enfocados a la introducción a la cultura y que posteriormente dará paso al siguiente principio que es “el de la norma”.

La cultura está basada en normas, reglas y tabús. Estas normas, reglas y tabús son transmitidas de generación en generación de manera consciente e inconsciente. El recién nacido desde el momento en que nace es inundado de toda esta energía y que con el tiempo, comenzará a interpretar y captar, dando origen a su esencia primaria.

El ser por naturaleza organiza y tiene este impulso como una manera de supervivencia, categorizando y organizando todos los estímulos de su alrededor. De los primeros sistemas de categorización está el contacto, comenzando a diferenciar entre estímulos aversivos y estímulos placenteros. Estas sensaciones de bienestar o malestar pronto están asociadas a los sistemas de comunicación no verbal de los seres humanos, como lo son los gestos y los tonos de la voz. Todo este proceso está relacionado a un proceso evolutivo dentro del ser humano en donde a través de estos sistemas de asociación, van generando redes conceptuales cada vez más complejas. Posteriormente vendrán sistemas de orden más complejos relacionados con los sistemas primarios como lo es el lenguaje, la gramática, los números, las matemáticas, entre otros.

El ser humano va internalizando a través del deseo de sus padres, quienes en principio son el puente entre su naturaleza animal y su naturaleza humana. El principio del orden está relacionado a un sinnúmero de eventos evolutivos, como es la internalización “del nombre del padre” de Freud y que posteriormente es trabajado por Lacan.

Ahora, el principio de reciprocidad o equivalencia parte también con relación al principio del deseo. Toda acción genera una reacción, toda transferencia de energía genera un proceso de equivalencia con el fin de balancear las cargas, así mismo todo dar implica un recibir.

Este principio se ve también muy marcado en diferentes religiones y creencias, como lo es la cábala, la alquimia, el hinduismo, catolicismo, entre otros. Frases como; “hay que dar para recibir”, “no le hagas a los otros lo que no quieras que te hagan a ti”, “ojo por ojo, diente por diente” denotan este principio, pero más allá de refranes populares, guardan la relación con “el poder de la palabra”.

El ser es deseo, es energía, son vibraciones, frecuencias que impacta en su entorno. El deseo se transmite y es captado y procesado por el entorno, por otras moléculas que al mismo tiempo, reaccionan ante estos estímulos y ante lo que “su deseo” interpreta y generan una red de estímulos y respuestas reciprocas y equivalentes a la energía utilizada. Bajo este principio también entra la popular frase; “cada quien obtiene lo que se merece”, es decir, si el sistema de interpretación conceptual que el grupo de moléculas ha desarrollado a través de su interacción con su entorno, emite una longitud de onda que genera una “energía negativa” muy probablemente atraerá más “energía negativa” y viceversa. “La ley de la atracción” entra a formar parte de este juego entre los principios, así, sí la interpretación de un ser con respecto a su entorno es negativa, y ve todo como un sinnúmero de estímulos aversivos, lo más probable es que solo interprete y se enfoque en esta clase de estímulos percibiendo con más fuerza precisamente su principal enunciado; “a mi solo me suceden cosas malas”, de la misma forma sucede con las personas que emiten un patrón de onda a través de su deseo y que en reciprocidad perciben lo positivo.

El ser humano tiene el don y el poder de crear su propia realidad, de atraer todo lo que desea, de disfrutar de su propio ser y de alcanzar su propio cielo o infierno. Pero para esto primero debe crear orden, debe generar armonía entre su materia, con el fin de poder emitir la frecuencia y por consiguiente la energía que desea.  Una estructura caótica no es capaz de transmitir una idea o un deseo claro y armónico, fácil de interpretar por otras estructuras, a diferencia de una estructura ordenada.

Unos padres que transmiten un deseo contradictorio y confuso a un recién nacido, generarán un ser inseguro y con una energía posiblemente disonante. Unos padres que transmitan la armonía del amor, de la seguridad, el orden, generarán un ser de abundancia, con confianza y positivo.

El principio del cambio debe darse es desde estos tres principios de la vida, así si uno desea realizar un cambio real, primero debe traer orden a su vida, comenzando desde formas de interpretación del mundo básico como es la palabra. Esto se puede realizar a través de programación neurolingüísticas y terapias cognitivas, con el fin de eliminar pequeños vicios que pueden generar grandes cambios preceptivos, como con tan solo el hecho de comenzar a ganar un lenguaje enfocado a lo positivo y no a lo negativo, a lo propositivo y no a lo coercitivo.

Otro de los focos del cambio, debe realizarse a través de “la limpieza de los deseos”, identificando, reafirmando y asimilando nuestros deseos propios y depurándolos de los deseos impuestos por “otros”. Esto se puede realizar a través de terapias “regresivas” o psicoanalíticas que nos permitan comenzar a darnos cuenta del origen de muchos de nuestros pensamientos, ya sean positivos o negativos, y a partir de esto generar cambios de base en nuestra estructura. “El primer paso es reconocer el síntoma”, “la enfermedad”, luego de esto y del auto reconocimiento y redescubrimiento, el ser humano es capaz de internalizar muchos procesos, herramientas y conceptos necesarios para el cambio.

Por último, el ser debe comenzar a estar dispuesto tanto a perder como a ganar, “para ganar algo de gran valor, se debe estar dispuesto a entregar algo de la misma cuantía”. No se puede pretender realizar un cambio sin realmente cambiar el estilo de vida que se lleva. Si no hay un real deseo del cambio, una verdadera cantidad de energía a intercambiar, no habrá resultado y cualquier tratamiento o terapia a realizar, no generará fruto. Hay muchos pasos que pueden darse para comenzar a alistarse para el cambio, como por ejemplo el comenzar a limpiar “el Karma y el Dharma”, comenzar a generar acciones buenas que al mismo tiempo, nos brindará confianza en nosotros y nos llenará de retribuciones y energías positivas. El hacer un bien a alguien y sentir la gratitud del Otro siempre nos fortalecerá e impulsará a generar más bien. Este primer paso nos impulsará a prepararnos para el cambio y a llenarnos de valor, confianza y amor propio. Pequeños cambios en nuestra vida pueden ser grandes puertas al mejoramiento de nuestro bienestar. El comenzar a hacer ejercicio, el salir a caminar a campo traviesa, el ponernos en contacto con la naturaleza también nos impulsará a oxigenarnos y llenarnos de nuevas energías.

Una vez realicemos estos cambios, nuestra frecuencia cambiará y comenzaremos a atraer lo que hemos de desear, es decir, nuestro bienestar.