domingo, 11 de diciembre de 2011

Sobre la privacidad digital

En este mundo cada vez vamos más rápido, y entre más pasa el tiempo, nuevas formas de comunicación se van desarrollando con el fin de facilitar nuestras vidas. Pero lo cierto es, que aún nos encontramos en una fase de transición, es decir, hasta hace unos años el poder comunicarse con alguien fuera de la misma ciudad era muy complicado, es más, comunicarse con alguien que no estuviese en su casa y de carácter urgente era todo un desafío, a diferencia de ahora en donde es casi imposible estar desconectado del mundo exterior, y cuando se logra, se es excluido y visto como un bicho raro de la sociedad.

Creo que estamos en un proceso de transición, porque a pesar de tener las herramientas suficientes para mejorar la conectividad, creo que aún no las hemos asimilado a nuestra cotidianidad, y aún cometemos errores al momento de expresar “al mundo” lo que nosotros queremos. Y vemos esto reflejado en las miles de historias de personas despedidas de sus puestos de trabajo porque el jefe leyó en su red social que esa persona hablaba mal de él/ella, o de los cientos de casos de divorcio motivados porque el conyugue encontró evidencia de infidelidad en algún post dejado a la deriva. Casos como los anteriores hay miles y en diferentes contextos, pero bajo la misma modalidad, y es que aún no somos conscientes de cómo manejar la información que queremos transmitir, y más aún, a quiénes se la queremos transmitir.

Si bien es cierto, es maravilloso compartir nuestras vidas con nuestros seres queridos, y hay cosas que queremos gritarlas al mundo, pero lo cierto es, que hay veces que al mundo no le interesa, y otras en donde el mundo no debería enterarse de ello.

Varias de las redes sociales se han dado cuenta de esto, y han querido buscar la manera de contribuir a ello, por lo tanto han incluido dentro de sus herramientas, posibilidades de personalización de las publicaciones, permitiendo focalizar a un grupo especifico esta información, evitando casos de escarnio público.

Pero aún con estas herramientas, las personas les falta como dije en un inicio, asimilarlas en la vida cotidiana y ponerlas en práctica. Herramientas como los círculos en G+, las listas de Facebook, los DM de Twitter entre otros, aún llegan a ser ajenos para sus usuarios,y las personas siguen posteando para el mundo, sin ser conscientes de cómo esto correlaciona con su imagen pública. Es decir, no es necesario que los padres sepan que su hijo se embriagó y vomitó en una fiesta, o que el jefe sepa que no le cae bien a su empleado, o que X está saliendo con Y y Y es pareja de M…

Creo que es tiempo que comencemos a ser más conscientes de nuestra información, y comencemos a diferenciar nuestras redes de contactos, y que no es lo mismo compartir un chisme con nuestro mejor amig@ que con nuestro compañer@ de trabajo, diferenciando así nuestra vida personal de la laboral. Y es que es cierto que uno desea tener a sus compañeros de trabajo por ejemplo en Facebook, y que un rechazo de una petición de amistad es una afrenta pública contra el otro, aunque en ciertos países la aceptación de personas dentro de sus redes sociales virtuales es de muchos más filtros que por ejemplo en américa, pero el diferenciar los espacios es algo muy importante si se desea tener un ambiente armonioso de trabajo, o no perder una amistad.

Para poder avanzar a este nivel, lo primero que se tiene que hacer es saber quiénes son amigos, conocidos, compañeros de trabajo, compañeros de estudio, en fin, categorizar a nuestras redes sociales y darles propiedades, de tal forma que podamos administrar de manera correcta nuestra información, y por consiguiente no molestemos a los otros, y sí enviemos la información adecuada al público correcto. En la medida en que diferenciemos nuestras relaciones interpersonales, y sepamos que es muy diferente el trato que se le debe dar a nuestro distintos círculos, nuestra marca personal mejorará más de un 100%.

Y aunque ustedes crean que esto puede ser un poco drástico, estudios han demostrado que muchas compañías en sus procesos de selección, utilizan las redes sociales como un filtro. Personalmente me han sucedido casos donde al buscar a alguien en internet, me he enterado de mucho más de lo que habría querido saber de esa persona.

Por último, esto también ayudará a entablar mejores relaciones con su entorno, asegurándose que la información correcta le llega a la persona idónea, y no que le está llenando de basura el perfil de su amigo, además de por Dios, no a todos les interesará que hizo usted el verano pasado…!!

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